Tunja, 4 de noviembre de 2025. Durante once días, el Área de Danza del Festival Internacional de la Cultura Campesina (FICC) recorrió municipios, parques, auditorios y teatros del departamento, llevando tradición y alegría a los corazones de los espectadores.
Agrupaciones como el Ballet Folclórico Fresnillo de México, el Ballet Folclórico Universidad Tecnológica de Panamá, Püllü Legüero, el Ballet Mainumby de Argentina, la Fundación Cultural Ardanza de Nariño, el Laboratorio Artístico Arche de Antioquia, la Compañía Estesis Danza y Salsa Latina de Bogotá, y agrupaciones de Boyacá se comunicaron con un nuevo lenguaje; el movimiento, demostrando que la danza sigue siendo una forma capaz de unir culturas y contar historias sin necesidad de palabras.
El recorrido inició con una fusión de energía y talento. Las expresiones corporales, los trajes y los ritmos se mezclaron en los escenarios, llenando de vida a los boyacenses. Desde los pasos fuertes del zapateo hasta la calma del bambuco y el ritmo del tambor, cada presentación fue un diálogo entre territorios.
En el Teatro Mayor Bicentenario de Tunja, con un aforo de más de 400 personas, los aplausos y ovaciones fueron el mejor reflejo de la conexión entre los bailarines y el público. Allí, los grupos internacionales y nacionales ofrecieron presentaciones magistrales, donde la pasión por el arte cruzó fronteras.
Además, en el Auditorio Boyaquirá, la Compañía Estesis Danza representó la fuerza inigualable de una ciudad donde se bailan y sienten todos los ritmos. En Bogotá, la danza se vive desde lo urbano hasta lo folclórico, y esa variedad pudo observarla el público en cada uno de sus movimientos. Aquellos bailes fueron una muestra del arte que nace del encuentro entre ritmos, culturas y pasiones.
La danza siguió su viaje por otros municipios, dejando plazas y auditorios llenos de color y alegría. Cada baile fue una invitación a sentir orgullo por las raíces y a celebrar la diversidad de los territorios latinos.
El cierre fue una verdadera fiesta, como lo afirmó el coordinador del área de Danza, Braulio Antonio Panqueva. “Cada presentación fue una muestra del poder del arte para conectar culturas y despertar emociones. Boyacá bailó con el mundo y para el mundo”.
Así finalizaron once días de ritmo, identidad, amor, pasión, orgullo y encuentro, una celebración que seguirá viva en la memoria de los boyacenses que sintieron la magia de la expresión corporal y facial.
COMUNICACIONES FICC 2025
