Circo, 31 de octubre. El corazón del Festival Internacional de la Cultura Campesina volvió a latir con fuerza en el área de circo. En la Plaza Bolívar de Tunja, Speerman, personaje interpretado por “Loco Brusca”, hizo reír y soñar a grandes y chicos con su humor característico. Entre el público, Camila Martínez, asistente junto a su hija, expresó: “Me ha parecido muy bonito. Es un espacio agradable para que los papás compartamos con los niños, y me gusta mucho”.
Mientras tanto, en el Teatro Mayor Bicentenario, el Circo de la Rúa cautivó a los asistentes con su impactante puesta en escena Cuerpos Desfragmentados, una obra que fusiona acrobacias, teatro y reflexión sobre la salud mental.
Sebastián Ceballos, conocido artísticamente como Yarleco, compartió que esta obra nació en la pandemia: “Cuando el encierro despertó muchas emociones y enfermedades mentales, queríamos hablar de eso desde el arte, con pasión, técnica y movimiento. Sí se puede vivir del arte; solo hay que ser juicioso y apasionado”.
El talento también deslumbró en Sogamoso con la presentación de “En el vientre de la montaña”, a cargo de KortoCirquito, quienes llenaron el Teatro de Sogamoso con su energía y creatividad.
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