Teatro, 30 de octubre. El Festival Internacional de la Cultura Campesina (FICC) vivió una jornada llena de arte, imaginación y emociones en distintos escenarios de Tunja. Las familias, estudiantes y amantes del teatro disfrutaron de propuestas diversas, desde montajes íntimos hasta narrativas infantiles cargadas de magia.
En la mañana, el Cinema Boyacá recibió a Güe Güe, una obra de títeres que encantó a los más pequeños con humor, ternura y personajes llenos de vida. Más tarde, El Tío Carachos llevó su energía y creatividad al espacio cultural Cosecharte, donde niños y adultos compartieron risas y momentos de sorpresa en una tarde en la que el juego y las historias cobraron protagonismo.
En la Plaza de Bolívar de Tunja, la obra El Álbum invitó al público a reconocer los recuerdos que marcan nuestra vida. Con un tono sensible y cercano, la puesta en escena conectó con espectadores de todas las edades, abriendo conversaciones sobre la memoria, el tiempo y los vínculos que nos construyen.
La jornada cerró con Kaka y Wesika, en la Casa TEB, una pieza boyacense ganadora de la convocatoria FICC, que dejó una profunda reflexión sobre el olvido, la identidad y las huellas emocionales que habitan en cada historia personal y colectiva. Fue una función cargada de simbolismo y fuerza escénica, recibida con atención y admiración por quienes asistieron.
“Vengo desde Barranquilla a disfrutar el FICC y ha sido una experiencia que llena el alma. Es hermoso ver cómo Boyacá abraza el teatro y la cultura con tanta emoción y respeto. Cada obra te deja algo distinto, y sentir esa conexión con el público es increíble”, expresó Mafe Palma, asistente al festival.
El festival continúa fortaleciendo la escena teatral y acercando el arte a todos los públicos. Mañana, las salas y plazas del departamento volverán a abrir sus cortinas para seguir celebrando el talento, la creación y el encuentro cultural.
COMUNICACIONES FICC 2025
